lunes, 29 de octubre de 2012

EL RUMBO A LA CRISIS ALIMENTARIA GLOBAL.


EL RUMBO A LA CRISIS ALIMENTARIA GLOBAL










OMAR RODRIGO GARCÍA ARIAS


La cuestión de una crisis alimentaria es un asunto de creciente preocupación, muy a pesar que se puede decir en estos momentos históricos la producción de alimentos es la mayor en toda época. Entonces ¿qué está sucediendo, que crecen las regiones con hambre? En primeras instancias Malthus tendría que ver en esta explicación al ver las cuestiones del crecimiento poblacional y los límites naturales de alimento, pero nos es la idea de esta opinión apegarse a una explicación única. En general, el futuro de una fuerte crisis alimentaria global por venir tiene que ver con como seguimos relacionando económicamente los derechos, necesidades y el negocio del alimento en el mundo.

                               


Para abordar la crisis alimentaria global y el contexto de México, hay rubros que deben atenderse en una interdependencia alimentaria mundial:

A)    El neoliberalismo y abandono del campo.
B)    El aumento en el ingreso y la demanda asiática en alimentos.
C)    Mayor demanda mundial en biocombustibles.
D)   La desertificación y el cambio climático.

Esto no significa que sean las razones únicas o exactas de un problema de naturaleza productiva. En México a mediados de junio se comenzó a sufrir las consecuencias de una “gripe aviar” que afectó a las granjas de Jalisco productoras de pollo y huevo, México era un país autosuficiente el cuanto a este producto, aunque son contadas las grandes empresas; se sabe que Bachoco duplicó ganancias pues el huevo por kilo paso de 16 a 55 pesos en algunos lugares y las ganancias netas de Bachoco se ubican en casi 317 millones de pesos de abril a junio del 2012[1], la especulación de acaparadores no han permitido la recuperación del precio.  Lo crítico en este caso es que gobierno mexicano respondió tardíamente y  de manera cuestionable, en vez de apoyar al posicionamiento y mejora productiva de más empresas del mercado nacional, procurando una distribución geográfica amplia de las productoras de huevo, la política del gobierno fue abrir indefinidamente el mercado a la libre importación del huevo para que la oferta creciera frente a la demanda, así que EE.UU., y Brasil podrían beneficiarse en México uno de los países de mayor producción y consumo de huevo en el mundo.  

El neoliberalismo y abandono del campo

Las ideas que postulan nuestra integración a la economía global, sin considerar las desventajas de la producción agrícola nacional para competir sin los apoyos, subsidios y medidas de política económica de carácter compensatorio, como los que están establecidos en la mayor parte de los países desarrollados, han demostrado su rotundo fracaso. Su afán de arrasar con cualquier obstáculo al “libre” funcionamiento del mercado, se tradujo en un verdadero olvido del campo en las políticas gubernamentales. Prevaleció, erróneamente, el principio de que la producción que no lograra ser competitiva globalmente merecía desaparecer [una especie clásica de darwinismo económico]. Así se produjo el proceso de destrucción de nuestra agricultura y de progresiva desintegración de nuestras comunidades rurales. [2]

En México desde el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN 1994), 2 millones 300 mil campesinos han emigrado a suelo estadounidense, mientras que, otros cinco millones ha optado por dedicarse a otras actividades mejor remuneradas.[3]




El campo en México ha recibido, desde 1995, menor apoyo por parte del gobierno, en relación a Estados Unidos y Canadá, socios comerciales. “En promedio, el monto total fue equivalente al 18 por ciento del valor nacional de la producción agropecuaria, en tanto que el otorgado por la Unión Europea fue del 35.1 por ciento; Estados Unidos el 32.4 por ciento y Japón el 62.8 por ciento”[4]

El más reciente informe sobre desarrollo presentado por el Banco Mundial (BM) pone de manifiesto las graves circunstancias de abandono en las que se encuentran los sectores rurales en México y América Latina. El texto destaca que la agricultura representa una importante fuente de empleo en la región, con 30 por ciento de la población dedicada a esa actividad, “pero sólo genera 7 por ciento del producto interno bruto y apenas 2 por ciento de las inversiones públicas”.[5]

Por lo que toca a nuestro país, el documento advierte sobre los efectos devastadores de las políticas en materia agrícola que, a tono con la lógica neoliberal, han sido puestas en práctica por las recientes administraciones, como el retiro de los apoyos oficiales y la apertura de las fronteras a la importación de alimentos: en las últimas dos décadas, la población campesina de México se ha reducido, aproximadamente, en 25 por ciento y ha decrecido de manera significativa el poder adquisitivo de las otras tres cuartas partes.[6]

A partir de la década de de 1970, la tendencia productiva de las economías en desarrollo se ha orientado hacia el sector servicios. De tal forma que el porcentaje de la población que trabaja en el sector primario, así como la proporción del producto que se obtiene de esta actividad ha decrecido. En México este cambio de tendencia también se ha observado. Mientras que en 1960 el PIB agropecuario representaba 15.6% y el agrícola 8.5%, para el año 2006 su participación se redujo hasta 5.0% y 3.5%, respectivamente, lo que permite inferir la baja productividad que aqueja al campo. No obstante, la producción de alimentos en México se ha hecho más improductiva, por lo que varios cultivos han perdido terreno en los mercados internacionales, haciendo dependiente a nuestro país de las importaciones de alimentos y de los precios externos que las producciones de otros países determinan.[7] 


El aumento en el ingreso y demanda asiática en alimentos

El aumento del ingreso en China e India -países que aportan poco más de la tercera parte de la población mundial-, lo cual deriva en un persistente empuje a la demanda no solo de granos sino de alimentos ricos en proteína de origen animal como carne de cerdo, leche, pollo y huevo.

El desarrollo de las economías asiáticas ha generado que una mayor proporción del ingreso mundial se concentre en Asia, donde actualmente se concentra poco más del 30%, sólo detrás de Norte América y por encima de Europa. China e India, cuyos habitantes representan el 37% de la población mundial, han liderado el incremento del ingreso en  su región, al mantener tasas de crecimiento promedio de 10% en los últimos años. En el caso de los alimentos de mayor valor como la carne y los lácteos, la demanda de los países emergentes responde de manera más inmediata  que en los países desarrollados. Por lo que se espera que el continente asiático continúe impulsando la demanda por carne en  el corto plazo.[8]

                                           


Mayor demanda mundial de biocombustibles

Una de las razones por la que la producción de biocombustibles ha sido criticada es por el efecto expulsión que genera sobre la demanda de alimentos básicos. Al competir por los mismos insumos se ha generado una presión sobre la oferta de granos,  que se suma a la de un mayor volumen de personas que pueden adquirir mejores alimentos. Hasta ahora, los biocombustibles de primera generación se producen con maíz, trigo, soya y oleaginosas, pero se busca que con el cambio tecnológico, los biocombustibles de segunda generación utilicen como  insumos madera, tallos de plantas  y hojas.[9]

Aunque actualmente los biocombustibles constituyen  sólo el 1% del consumo total de gasolina y diesel a nivel mundial, los incrementos de producción han sido importantes y muchos países han instrumentado programas obligatorios de uso de biocombustibles que redundarán en un mayor consumo y el desarrollo de un mercado creciente. En este sentido, los principales productores son Brasil, a partir de caña de azúcar, Estados Unidos, a partir de maíz y la Unión Europea a partir de semillas oleaginosas como la soya.[10]




En 2009, por ejemplo, se destinaron 120 mil toneladas de maíz a las destilerías de etanol, producción que hubiera permitido alimentar a 350 millones de personas, y según los reportes del Banco Mundial y de la FAO, los precios de los productos agrícolas se incrementaron en 15% de octubre de 2010 a enero de 2011.[11] 

La producción de estos dos cultivos se ha visto afectada por choques de oferta presentados en países productores importantes como Estados Unidos y Argentina. En el caso del maíz, Estados Unidos produce el 40% de la producción mundial de este grano  En Iowa se cosecha el 15% de la producción total de maíz de Estados Unidos ya que de las 36 mil 605 hectáreas dedicadas a la producción de maíz, Iowa cuenta con 5 mil 900 hectáreas, por lo que es el estado con la mayor superficie destinada a tal cosecha. A mediados de junio de este año se presentaron en Estados Unidos las peores inundaciones de los últimos 15 años, provocando que en estados agrícolas importantes como Iowa se perdieran el 10% y 20% de las cosechas de maíz y soya, respectivamente. Consecuentemente, la disminución de la oferta se sumó a todos los factores de presión ya existentes que impulsaron el incremento de más de 30% en el precio del maíz. [12]

La desertificación y el cambio climático.

“La desertificación es la degradación de las tierras áridas, semiáridas y zonas subhúmedas secas. Causado principalmente por variaciones climáticas Y actividades humanas tales como el cultivo y el pastoreo excesivo, la deforestación y la falta de riego. La desertificación no se refiere a la expansión de los desiertos existentes. Sucede porque los ecosistemas de las tierras áridas, que cubren una tercera parte del total de la tierra, es extremadamente vulnerable a la sobreexplotación y a un uso inapropiado de la tierra.”[13]

                                         

El doctor Mahmoud Solh, director general del Centro de Investigación para la Agricultura en Zonas Secas (ICARDA), dijo que “actualmente mil 700 millones de personas viven en esas áreas afectadas y que el 41 por ciento de la superficie del planeta es altamente vulnerable a la desertificación y tierras áridas”[14].

Sin duda el cambio climático es muy importante como factor de producción agropecuaria y podría generar procesos inflacionarios, pero las consecuencias económicas no son tan devastadoras como lo que realmente significa que estemos constantemente deteriorando el medio ambiente, pues la salud, la disponibilidad de recursos, la escasez y calidad agua en los mantos friáticos, etc. pueden determinar una insolvencia alimentaria en todo el mundo, aunque África y América Latina están en mayores riesgos por las políticas económicas que han hecho irresponsables a las empresas y a sus Estados del cuidado del medio ambiente y del alimento como derecho.




MTRO. OMAR RODRIGO GARCÍA ARIAS.
CEMASIN, Ciudad de México, Octubre 2012.








viernes, 28 de septiembre de 2012

TURQUÍA DE GRANDES EJEMPLOS Y MEJORES FUTUROS.


TURQUÍA DE GRANDES EJEMPLOS Y MEJORES FUTUROS.











OMAR RODRIGO GARCÍA ARIAS.
         El pasado mes de  junio de 2012 por primera vez piso suelo turco, cuando digo primera vez es porque fijo mis claras intenciones de regresar a un lugar que me atrajo por completo. Mi experiencia pudo ser posible gracias al  Centro de Intercambio Cultural y Educativo México-Turquía (CIMET) que contactó a docentes especialistas en asuntos de Medio Oriente.

Aprovecho para agradecer a los patrocinadores que solventaron los gastos de esta misión paradiplomática de amistad, a las familias, estudiantes y amigos turcos que nos recibieron con su nobleza, gatronomía y hospitalidad, a las ONG´s y periodistas que nos dieron su tiempo y compartieron sus experiencias. Pero sobretodo y con  gran afecto quiero agradecer a Suleimán Cocabiyik, quien preside el CIMET, te extiendo la mano con mi admiración y solidaridad por la calidad de persona que eres.
      

Tal y como se autodefine el CIMET es una organización sin afán de lucro con  misiones muy claras en México, desde 2003, que sin duda están promoviendo la cultura turca, el desarrollo de las relaciones educativas, culturales, sociales y empresariales entre estas naciones, de las que está surgiendo una amistad de sus pueblos.

El grupo de académicos con los que viaje estaba integrado por Lety Cavazos Directora del Departamento de Idiomas de la Universidad Iberoamericana, su fuerza espiritual fue fundamental y cobijo para mis achaques del cambio de horario y constante mareos por los muchos viajes en avión y el ferri en ese país tan impresionantemente bello. El matrimonio Ornelas (Carlos y Chavala) nos acompañó recordando sus experiencias previas en Istambul, personas tan agradables, el Dr. Carlos Ornelas de la UAM siempre aportando análisis e historias de Turquía, que por cierto tomaron las fotografías oficiales del viaje con un ánimo contagiante. De Puebla iban dos compañeros: Víctor Hugo Casto administrativo y académico de la UPAEP,  inolvidable serán las compras y los momentos buscando el equipaje en los aeropuertos turcos, y Román López Villicaña, director de la carrera de Relaciones Internacionales en la UDLAP que está haciendo una investigación muy importante en Marruecos; sin duda Román es uno de los internacionalistas más inteligentes y carismáticos que puede haber en México, su sagacidad para darnos datos del Imperio Turco Otomano y discutir sobre temas regionales del Medio Oriente siempre me dejaban con gran interés y sonrisa.
    

Debo confesar que mi conocimiento sobre Turquía, antes del viaje, era con menor profundidad que de los temas geopolíticos estadounidenses y de economía energética en la región del Golfo Pérsico. Por lo cual sólo consideraba que Turquía era una nación puerta de Oriente a Occidente y viceversa, por eso suponía el gran interés en el ingreso en la Unión Europea, más adelante profundizaré en esto. También había estudiado de su pasado imperial, las grandes reformas que Mustafa Kemal Ataturk emprendió como gran estadista y finalmente de la Turquía moderna y su geopolítica como líder regional.

Obviamente, también uno llega leer equivocadamente situaciones sobre Turquía creyendo que: es cotidiana la represión a estudiantes universitarios, las fuertes luchas de los sindicatos, la intolerancia a los kurdos y que la libertad de expresión era una consigna no ganada por el pueblo turco. Sin duda, tuve que ir a Turquía y encontrarla diferente: con pujanza económica; secular pero muy hermanada religiosamente; con asociaciones estudiantiles, culturales, de prensa trabajando por mejorar los indicadores educativos y de derechos humanos en general; con organizaciones gubernamentales transformando la vida social y desarrollando actividades de prestigio contra la pobreza en el mundo. Turquía me sorprendió totalmente en el corazón.

Como objetivos del viaje me planteaba: Primero, hacer conexiones con el mundo educativo y cultural turco para comprender y compararlo con lo existente en México, enfocado a el nivel de educación superior y Relaciones Internacionales; Segundo, como internacionalista quería hacerme de una perspectiva global y precisa de Turquía.

Al estar en Turquía mis ojos se llenaban de imágenes que no podía comprender desde mi óptica como internacionalista, pero más allá ni como mexicano (por supuesto que me explicaré más adelante) a lo que voy es que la realidad de Turquía me exigió un paradigma nuevo si quería explicar lo que ya estaba viviendo en cada ciudad que visitaba, me encontré con una respuesta “el diálogo de las culturas” pensamiento que ya estaba transformando la vida económica y política de Turquía desde casi dos décadas atrás. 

La vibrante economía turca me intrigaba y mientras trataba de llegar a conclusiones en la provincia de Bursa, paradójicamente, el Premier turco Recep Tayyip Erdoğan hablaba en México, para el foro G20, poniendo de ejemplo a Turquía y aconsejaba con toda autoridad frente a una agenda plagada de discursos sobre la crisis: "Turquía desarrolló un modelo de diálogo y cooperación entre los sectores público y privado con el fin de incrementar la fuerza competitiva. De esta manera, tenemos el medio de reflejar el acercamiento dinámico y orientado a soluciones del sector privado… Las inversiones internacionales en Turquía se incrementaron un 76% en comparación con el año pasado. Esta situación es absolutamente la señal de la creencia de los inversionistas al ambiente de estabilidad y confianza presentados por Turquía. Protegeremos meticulosamente la integración entre las políticas de inversión, producción, empleo y de exportación para que nuestra economía continúe su performance de crecimientos en el próximo período”[1]
                         
Muchas cifras tratan de describir la pujante economía turca que cuenta con 74 millones de habitantes, con un ingreso per cápita en 2010 de 12,300 dólares  y un Producto Interno Bruto de 958.300 millones de dólares. “En el 2011 registró un crecimiento de 8,9% y se espera que en este alcance el 7%. Ya está dando pasos en esta dirección: en el primer trimestre creció 11%, por encima de China, que hasta el momento era la más dinámica…  su sector privado aumentó 179% sus exportaciones entre 2003 y 2008, tiene más de 21.000 empresas de capital foráneo, una inflación de 8,7%, una deuda pública de 48,1% del PIB; pero, quizá lo más importante es su población joven, pues 61% tiene menos de 35 años. Y, por si fuera poco, cuenta con 24,7 millones de jóvenes profesionales.[2]

Cuál es el cómo del ”misterio”, la clave de todo ese “milagro turco”. Yo lo viví y vi una sociedad volcada a una filosofía de “crear y expandir una civilización global de amor y tolerancia”. Este ideal pone a Turquía en un camino de paz y requiere diálogos. Es una mentalidad transformadora con una visión crítica, en la economía: a la megalomanía e individualismo capitalista porque sugiere empresas de todos los ramos y para todos los mercados y que de manera solidaria e inteligente todos tengan la posibilidad de emprender, en esa misma mentalidad no entra una lucha de clases, ni el estatismo económico, es decir el progreso económico no puede darse bajo el odio, cualquiera que sea este.

La filosofía turca de “Amor y Tolerancia” primordialmente surge como oposición al “Choque de Civilizaciones” para encumbrar el “Diálogo Interreligioso” liderado por Fethullah Gulen. En una era de Globalización no se puede cerrar en ninguna parte del mundo a visiones parciales e interesadas de lo que son las religiones, las filosofías, las tradiciones que no sean las de “Occidente”.
                          

El ingreso de Turquía a la Unión Europea también pasa por este dialogo, interreligioso no se puede fundamentar que una unión económica se base en el hecho que sus países miembros contengan poblaciones mayormente católicas o protestantes. Si el carácter está basado en la preocupación de las curules para eurodiputados, eso se puede acordar y resolver políticamente. Los criterios de Copenhague para la ampliación europea son económicos y políticos; y Turquía los cumple con mayor realidad que los indicadores que podría tener España o Italia hoy por hoy. La inversión social en los derechos humanos, el acenso de la economía turca y su liderazgo regional en los asuntos de seguridad en parte del Medio Oriente seguramente apuntalan a un próximo ingreso a la Unión Europea.

Pero, francamente yo me pregunté ¿y para qué, en un contexto de decadencia de las economías euro, continuar con la intención de ingresar a la Unión Europea? La respuesta la reflexionaba en mi estancia en Turquía, y es que sin duda el costo de la membrecía europea no es la soberanía o sacrificar parte del avance económico conseguido en sí, lo que los turcos están deseando es su transformación política y social, y el espacio supranacional de la Unión Europea les significa la anulación de espacios que le quedan aún los militares. Es decir, continuando con la filosofía de Gulen, ganar más tolerancia y amor.  





Las bellezas naturales y arquitectónicas de Turquía que disfruté (en Bursa, Izmir, Efes, Capadoccia, Urdug, Konya, Kaysery e Istambul) van muy a doc con una población de gran corazón, mayoritariamente musulmana, sin duda entendí que la fé, afectividad y bondad de este pueblo musulmán turco es contagiosa y va en busca del éxito de una filosofía de amor y tolerancia que no puede traer más que prosperidad en un camino de paz.    

De nuevo y finalmente gracias CIMET por darme a conocer la cultura turca, fortalecer las relaciones entre el pueblo mexicano y turco con este viaje y las diversas actividades que nos organizaron, porque con eso se construye un dialogo y puente a dos culturas que se pueden acompañar en el crecimiento humano, pacífico y muy prospero.

Omar Rodrigo García Arias
Istambul, Turquía, 2012.
     

viernes, 1 de junio de 2012

EL PROYECTO DEL CANAL DE KRA EN LA ENCRUCIJADA GEOECONÓMICA Y GEOPOLÍTICA ASIÁTICA



MTRO. OMAR RODRIGO GARCÍA ARIAS

Kra es un istmo ubicado en la parte más sur de la frontera entre Myanmar y Tailandia. No es muy conocido pero el Proyecto del Canal de Kra en Tailandia es una idea de hace muchas décadas atrás y sería muy importante que en la presente década se concretase, sobre todo para los países del sureste asiático que mantienen un comercio marítimo importante con Europa y el Medio Oriente.

 El Proyecto del Canal de Kra requiere una inversión millonaria de 20 billones de dólares no por las condiciones geográficas, puesto que la orografía e hidrografía permiten un proyecto de canal sumamente realizable, sino  para soportar el  comercio internacional desplegado en la zona, ya que colaboraría al desahogo del tránsito en el Estrecho de Malaca beneficiando de manera importante a los navíos de China y Japón.  Sin duda se trata de rediseñar el mapa marítimo del sudeste asiático, con los consecuentes cambios en las rutas y en el tráfico naval mundial, además de en la economía de diversos países.

El Canal, de hecho, además de favorecer el crecimiento económico y la influencia marítima de Tailandia, acortaría y volvería más seguros los viajes navales. Pero al mismo tiempo aislaría al puerto de Singapur y crearía no pocos problemas a su economía; ya que el proyecto tendría la capacidad de desviar de Singapur más de la mitad de los transportes que, desde hace siglos, pasan a través del Estrecho de Malaca.

Singapur cuenta con el puerto marítimo más importante por ser el más grande y con mayores transacciones en el comercio mundial, el Canal de Kra por sus cuestiones técnicas y geográficas tendría la capacidad de desviar más de la mitad de los transportes que circulan por el Estrecho de Malaca, por lo cual Singapur tiene mucho que perder.

China por su parte durante el 2010 se mostró interesada en invertir junto con el gobierno de Tailandia, sin embargo la desaceleración de la economía china postergó el proyecto del Canal de Kra. Más allá de que China se interese por ahorrar costos o tiempo a sus exportadores y fortalecer su predominio en el comercio internacional; el interés chino es más geopolítico pues como productor de armas se acercaría a sus consumidores del Medio Oriente; a su vez, más importante es que China necesita importar ocho millones de barriles diarios de petróleo para su economía y requerirá mayores cantidades de crudo a futuro, y hoy por hoy una buena porción proviene del Golfo Pérsico.

El sureste asiático es vital en una era de crisis financiera internacional. En esta parte del mundo las inversiones financieras dan buenos rendimientos, las fábricas operan a los ritmos y costos exigidos por las transnacionales estadounidenses y europeas, los consumidores asiáticos revitalizan el consumo e inversiones, etc. Esto genera una presión o competencia entre naciones asiáticas por atraer inversiones y tener las capacidades técnicas y humanas para colocar en el mercado los productos elaborados. Esto hace que le Canal de Kra entre en un juego de geopolítica y geoeconomía rivalizando a  Japón y China por ganar la concesión del proyecto y a Tailandia con Singapur por la realización del Canal de Kra.



domingo, 11 de diciembre de 2011

2012: SIN PRONÓSTICOS, PERO CON ESCENARIOS INTERNACIONALES.

 Mtro. Omar Rodrigo García Arias.





La geopolítica contemporánea no puede ser ciega a las realidades económica y financieras internacionales. La crisis financiera de Estados Unidos y Europa tienen una sincronía en el tiempo, pero sus raíces y soluciones tienen connotaciones diferentes; al parecer eso no le importa al FMI, a Estados Unidos, Alemania y Francia; la derecha y tecnocracia toma las riendas de países europeos mediterráneos en crisis para aplicar una ola de reformas de recuperación económica, estas son caracterizadas por su agresividad en contra de la clase media, y las pequeñas y medianas empresas nacionales que verán disminuidos sus empleos y ganancias frente a la privatización, despidos de empleados gubernamentales, arropamiento de inversión extranjera y libre comercio: ajustes neoliberales.

La acumulación de capital y mercancías en los países en desarrollo sufre frente el descenso del consumo, generado por endeudamiento y desempleo, en aumento, en las sociedades de estos países, que sin duda impacta a la red financiera y negocios internacionales en esta era de compleja interdependencia y tecnología que acelera los efectos económicos en diferentes regiones del mundo.

Las turbulencias financieras, parecen ser una constante y cotidiana expresión de los deseos de apuestas por mejores tasas de ganancias en una ruleta mundial, se está habituando a los empresarios a la constante de los negocios a corto plazo, sin embargo la sociedad reclama sólidas inversiones en infraestructura, servicios públicos, estímulos y apoyos parecidos a las inversiones extranjeras, incremento en el volumen de créditos a tasas cómodas, protección y promoción de sus industrias y producción para fortalecer el mercado interno y potencializar las exportaciones: adecuadas administraciones y proyectos económicos en las que la gente participe, consolidándose una clase media. Por lo mientras en el 2012 se seguirá oyendo el  “Ocupemos Wall Street”. 

La diplomacia es un relevo importante a estas estrategias que el Estado y la sociedad requieren, es decir las alianzas estratégicas no sólo son aquellas con importancia energética y en seguridad, sino aquellas en las que el impacto de estos acercamientos se denote en complemento de sectores o industrias determinadas; que el intercambio, cultural, tecnológico y científico derive en aumento en la calidad de vida, proyectos de inversión compartidos, etc.

Por lo anterior, no es casual el acercamiento de la Federación Rusa y China, que no sólo están por un acercamiento en seguridad y en energéticos, sino que sus proyecciones son de ambición: un nuevo carril económico alternativo al del dólar como moneda enclave del comercio, cotizaciones, de las deudas y reservas de las naciones.


 
Rusia nunca dejo de ser un actor geopolítico de respeto. Rusia es una potencia nuclear, militar, energética; por lo que su respaldo a los gobiernos de Siria e Irán explica por qué no han sido intervenidos por las milicias de OTAN o Estados Unidos. Sin embargo, escenarios de guerra o intervenciones son muy latentes en Medio Oriente.

Sin duda las alianzas estratégicas entre los países conocidos como BIRCS (Brasil,  India, Rusia, China y Sudáfrica) han demostrado que la crisis económica internacional tiene un menor impacto entre ellos como consecuencia de sus intensos modelos de inversión estatal y proyección internacional de sus empresas, recursos y personal. Hay otro grupo  MIST (México, Indonesia, Singapur y Turquía) que no termina de desarrollarse, aunque su crecimiento económico en este contexto casi recesivo es destacable, pero no aplaudible en el caso de México que registró un aumento de la pobreza.

El momento actual es de suma importancia para Europa, se cuestiona la continuidad de la zona euro, incluso de la propia Unión Europea (UE). También es cierto que la inestabilidad económica y financiera es estructural y contagiosa. Paradójicamente el sueño de Adolfo Hitler y Napoleón Bonaparte de fijar los destinos de una Europa unida bajo su yugo, ahora existe para sus naciones; se reparten entre Alemania y Francia las decisiones más importantes sobre el rescate de algunas economías, definiendo nuevas políticas monetarias y fiscales para la UE, pero también está a debate el euro, y la reducción o el rompimiento a futuro de algunos aspectos de la integración europea.

Entonces, ya que en el panorama de la geoeconomía y geopolítica internacional hay muchas situaciones de análisis, es temprano para hacer pronósticos cuando estamos en el filo de la navaja.